• Métodos de Estudio

    Fecha: 2010.06.26 | Categoria: Diversos Métodos de Estudio, Estudios Bíblicos | Etiquetas:

    ESTUDIOS DE LA BIBLIA POR SUS METODOS

    EL METODO ANALITICO.

    El Método analítico es un método de investigación que segmenta un todo, fragmentándolo en sus partes o elementos para observar las causas, la naturaleza y los efectos. El análisis es la observación y examen de un hecho en particular. Es necesario conocer la naturaleza del fenómeno y objeto que se estudia para comprender su esencia. Este método nos permite conocer más del objeto de estudio, con lo cual se puede: explicar, hacer analogías, comprender mejor su comportamiento y establecer nuevas teorías.  

    ¿Qué significa Analizar? 

    Analizar significa desintegrar, descomponer un todo en sus partes para estudiar en forma intensiva cada uno de sus elementos, así como las relaciones entre si y con el todo. La importancia del análisis reside en que para comprender la esencia de un todo hay que conocer la naturaleza de sus partes.

    El análisis va de Io concreto a lo abstracto ya que mantiene el recurso de la abstracción puede separarse las partes (aislarse) del todo así como sus relaciones básicas que interesan para su estudio intensivo (una hipótesis no es un producto material, pero expresa relaciones entre fenómenos materiales; luego, es un concreto de pensamiento).

    La palabra analítico tiene su origen en el término griego análisis que significa “Descomposición”. En el estudio de la Biblia quiere decir separar o desmenuzar las partes de un pasaje con el fin de arribar a la médula de su contenido. El método opuesto es el sintético, en el cual se realiza la labor contraria, esto es, se resume y compendian las enseñanzas para poseer un cuadro general y completo de una determinada porción bíblica.

    El análisis de que hablamos principia con una porción entera, que en este caso invariablemente debe ser un párrafo, y nos lleva hasta la frase o pensamiento que nos interesa en particular.

    La gran utilidad de este método reside en que el estudiante se ve forzado a analizar el texto bíblico, y no los comentarios sobre la Biblia; tres son los pasos principales del proceso analítico.

    1.- El examen estructural Reorganización del texto
      Bíblico.
       
    2.- El bosquejo del contenido Presentación sistemática
      de los pensamientos del
      Escritor.
       
    3.- Las observaciones Búsqueda de enseñanzas
      Pertinentes.

    El primer paso consiste entonces, en colocar en orden lógico las declaraciones del escritor, de tal manera que a simple vista podamos tener todo el desarrollo de su pensamiento en forma bien organizada. De Juan 5:1-5.

    El segundo paso del análisis consiste en formular un bosquejo. Este bosquejo debe apegarse al texto lo más posible, de manera que podamos presentar en forma sistemática del pensamiento del escritor. He aquí un bosquejo del párrafo citado arriba: La victoria del creyente.

    Estamos listos para proceder al tercer paso. La observación deberá girar en torno a siete preguntas fundamentales. Las respuestas a éstas constituirán el verdadero fruto del estudio analítico. Las preguntas son:

    ¿qué?, ¿cuándo?, ¿dónde?, ¿cómo?, ¿por qué?, ¿quién?, ¿para qué?.

    EL METODO SINTETICO.

    El método sintético es un proceso de razonamiento que tiende a reconstruir un todo, a partir de los elementos distinguidos por el análisis; se trata en consecuencia de hacer una explosión metódica y breve, en resumen. En otras palabras debemos decir que la síntesis es un procedimiento mental que tiene como meta la comprensión cabal de la esencia de lo que ya conocemos en todas sus partes y particularidades.90 

    La síntesis significa reconstruís, volver a integrar las partes del todo; pero esta operación implica una superación respecto de la operación analítica, ya que no representa sólo la reconstrucción mecánica del todo, pues esto no permitirá avanzar en el conocimiento; implica Llegar a comprender la esencia del mismo, conocer sus aspectos y relaciones básicas en una perspectiva de totalidad

    La síntesis va de lo abstracto a lo concreto, o sea, al reconstruir el todo en sus aspectos y relaciones esenciales permite una mayor comprensión de los elementos constituyentes. Cuando se dice que va de lo abstracto a lo concreto significa que los elementos aislados se reúnen y se obtiene un todo concreto real (por ejemplo, el agua) o un todo concreto de pensamiento (una hipótesis o ley). En otros términos,

    El análisis y la síntesis se contraponen en cierto momento del proceso, pero en otro se complementan, se enriquecen; uno sin el otro no puede existir ya que ambos se encuentran articulados en todo el proceso de conocimiento.

    A este sistema de estudio bíblico también se le conoce como “el método del Dr. Gray”, debido a que este célebre siervo de Dios, por muchos años decano del Instituto Bíblico Moody en Chicago, escribió un libro entero cubriendo de Génesis a Apocalipsis, basándose en tan singular método. El estudio sintético es la labor de compendiar o resumir lo más posible, un pasaje, para obtener un cuadro general, pero completo.

    La piedra angular de este método es la lectura repetida de un libro de la Biblia a la vez. Durante las repetidas lecturas de un libro, se recomienda tener en mente tres distintos aspectos:

    A.- El tema central del autor.

    B.- El desenvolvimiento.

    C.- El bosquejo del contenido.

    1.- Trabajemos en el libro de Job aplicando los pasos anteriores, y observaremos la forma como se puede arribar a la comprensión fundamental de su contenido. Las primeras ocasiones que lo leamos, buscaremos su tema central. Tal vez nos parezca que ese tema pueda ser el significado de la lucha entre el bien y el mal, y sus resultados, bajo el gobierno de un Dios sabio y todo poderoso.

    2.- El siguiente paso consiste en leer Job nuevamente, ahora con el tema central en mente, observando cómo el autor desenvuelve su argumento.

    3.- Con el material anterior cuidadosamente anotado, estamos listos para formular un bosquejo. Como se ha podido ver hasta aquí, la organización del material bíblico es siempre un proceso fundamental e imprescindible para el estudio provechoso. El Dr. Gray bosqueja el libro Job en esta forma:

    I.- El prólogo.

    II.- El diálogo.

    III.- Las palabras de Eliú.

    IV.- Las Palabras del Todopoderoso.

    V.- La respuesta de Job.

    VI.- El epílogo.

    Para elaborar el bosquejo resulta ser de gran ayuda tomar en cuenta la división de capítulos, párrafos y versículos ya que el estudiante necesita encontrar las unidades de pensamiento para irlos acomodando en forma organizada. Sugerencias generales para facilitar el trabajo con este método.

    1.- Cada vez que se lea el libro, léase completo y de una sola vez, a fin de mantener frescos todos los detalles de su contenido.

    2.- No haga uso de libros de consulta. Satúrese solo del texto bíblico, y luche porque su mente trabaje con diligencia en los descubrimientos necesarios.

    3.- Cada vez que lea el libro, procure enfocar la mente en un aspecto distinto de la narración puede ser el histórico, doctrinal, geográfico o biográfico.

    4.- Al leer, transpórtese mentalmente a la época, las circunstancias y el trasfondo del escritor.

    EL METODO CRITICO.

    La palabra crítico proviene del término griego (krino)  krino, que quiere decir juzgar. así entonces, se llama Crítica Bíblica a la ciencia que busca por medio de una detallada y cuidadosa encuesta, establecer las palabras exactas de los manuscritos, versiones y citas, y determinar la composición, fecha paternidad literaria, y valor histórico, según se encuentra juzgado por la evidencia interna. Se divide en dos clases o dramas principales: La Critica Baja, y La Critica Alta. Estas también reciben los nombres de Histórica y Textual, respectivamente como su nombre lo indica, la Crítica Textual es la que se encarga de verificar la exactitud del texto bíblico.

    Hoy en día existen alrededor de 5,338 copias completas o en parte, copiadas a mano, mas cientos de copias de algunas de las primeras traducciones hechas, mas la evidencia de las citas bíblicas en los escritos de los padres de las iglesia primitiva. Sin embargo no existen dos copias que sean exactamente iguales, y mientras más grande sea el número de copias, mayor será el número de diferencias (o variantes) entre ellas.

    Por lo que toca a la crítica histórica, se ocupa de trabajar empleando los resultados de la critica textual aceptando como un hecho que se posee el texto correcto, procede a confirmar las afirmaciones que el texto hace en relación con su paternidad literaria, a la fecha en que se escribió, la veracidad de su mensaje, la unidad de su estructura literaria, y declaraciones similares. Para tal efecto es preciso elegir primeramente un libro que constituya la unidad básica de estudio. Luego realizaremos el estudio investigando las siguientes áreas.

    1.- Paternidad Literaria             ¿Quién fue el autor del libro?

    2.- Destinatario                         ¿A quién se escribió?

    3.- Lugar                                  ¿En dónde se escribió?

    4.- Fecha                                  ¿Cuándo se escribió?

    5.- Propósito                            ¿Cuál era el objetivo del autor?

    Para establecer la paternidad literaria de un libro de la Biblia, es necesario depender de las evidencias que encontraremos dentro y fuera de él.

    En ocasiones es fácil determinar el destinatario, es decir, la persona o personas a quienes se escribió el libro.

    Pocos libros de la Biblia mencionan dónde fueron escritos.

    Las fechas en que se escribieron los libros de la Biblia si son de importancia estratégica, ya que con frecuencia se encuentra íntimamente ligadas al problema de la paternidad literaria.

    Por último, nos interesa descubrir el propósito que el autor haya tenido al escribir su libro.

    EL METODO TIPOLOGICO.

    Este no es para los aprendices. No recomendamos su uso cuando, apenas se comienza a conocer el contenido de la Biblia. Más bien, para ponerlo en prácticas se exige un conocimiento completa de las Escrituras.

    La palabra tipológico, proviene del verbo griego tupo que significa golpear, y del término tupcoV, que quiere decir la marca de un golpe, una impresión, forma o tipo. Por lo que toca a las diversas clases de tipos, debemos mencionar seis: de Personas, de instituciones, de oficios, de acontecimientos, de acciones y de cosas.

    Algunas recomendaciones fundamentales que se deben tener en cuenta para este estudio son:

    1.- Estúdiense las reglas de la Hermenéutica sobre la tipología.

    2.- Princípiese con los tipos más sencillos. Por ejemplo los que se hallan en Exodo 12 y 1 Corintios 5:7,8.

    3.- Conserve discreción y sentido común.

    4.- Recúrrase a todas las referencias bíblicas que sea posible para respaldar la interpretación de un tipo dado.

    Para aquella persona que desee lanzarse de inmediato a poner en práctica este método, le podemos sugerir los siguientes temas donde encontrará abundante material de esta naturaleza: Adán como tipo de Cristo; Abraham como tipo de Dios; el sacrificio de Isaac y el sacrificio expiatorio de Cristo; José y la vida de Jesucristo.

    MÉTODO DEDUCTIVO

     Cuando el asunto estudiando procede de lo general a lo particular. El maestro presenta conceptos o principios, definiciones o afirmaciones, de las cuales van siendo extraídas conclusiones y consecuencias, o se examinan casos particulares sobre la base de las afirmaciones generales presentadas. La técnica expositiva sigue, generalmente, el camino de la deducción, porque casi siempre es el profesor quien va presentando las conclusiones.

    El argumento deductivo se contrapone al método inductivo, en el sentido de que se sigue un procedimiento de razonamiento inverso. En el método deductivo, se suele decir que se pasa de lo general a lo particular, de forma que partiendo de unos enunciados de carácter universal y utilizando instrumentos científicos, se infieren enunciados particulares.

    MÉTODO INDUCTIVO